Creatividad y Enfermedad de Parkinson

Antes de nada, queremos transmitiros nuestros mejores deseos para el 2023. ¡Feliz año a toda la comunidad Neurofriendly!, que sigamos aprendiendo y compartiendo vivencias durante los proximos 365 días. Como sabéis, nuestro proposito es divulgar sobre enfermedades neurológicas que afectan al movimiento y sobre cómo funciona nuestro cerebro en general. Hoy unimos neurociencia y enfermedad. Las investigaciones cientificas de los últimos años han establecido una clara conexión entre la enfermedad de Parkinson y el aumento de la creatividad, fundamentalmente en las artes visuales. Se estima que hasta un 20% de los pacientes con EP diagnosticada y en tratamiento desarrollan un interés y producción artística que nunca habían mostrado con anterioridad (Lauring 2019). También hay bastantes casos publicados de artistas, entre ellos Salvador Dali, como os comentamos en un post previo quem tras iniciar la terapia antiparkinsoniana, cambian su estilo, temática y colorido. El análisis de sus pinturas muestra afectación del trazo (puede ser más tembloroso o corto) pero tambien una tendencia a mayor abstracción, complejidad y uso de colores vibrantes y mayor creatividad.

¿Por qué esta conexión creatividad y Parkinson?

Para entenderla tenemos que adentrarnos en el funcionamiento del cerebro y lo qué implica la neurodegeneración que se ve en la enfermedad. En el momento del diagnóstico, cuando la persona afectada tiene síntomas motores visibles que afectan su movilidad, sabemos que la fabrica de dopamina cerebral (se llama sustancia negra pars compacta) está fallando. De hecho, ha perdido entre un 60-80% de su producción porque las celulas dopaminergicas que la componen han muerto. ¿Cuales son las consecuencias? Además de los problemas motores, como la lentitud, la rigidez, y en algunas ocasiones el temblor (que solo se da en dos de cada tres pacientes) y la alteración de la marcha; la persona puede tener otros síntomas que nada tienen que ver con el movimiento como son la depresión, la ansiedad, las alteraciones del sueño y los problemas intelectuales. ¿Por qué? Porque la dopamina es el principal mensajero de la red cerebral que controla el movimiento, pero también juega un papel crucial en las redes cerebrales relacionadas con la motivación/emociones y con los procesos cognitivos.

Imagen que representa las redes cerebrales

Para visualizar estas redes te invito a imaginar el cerebro como un gran mapa de metro, compuesto por múltiples lineas que conectan un sitió con otro y son las que nos permiten pensar, sentir y hacer. En la red límbica, que controla nuestras emociones, las principales «estaciones» son núcleos profundos como el estriado, que se relaciona con la motivación y la recompensa, el hipocampo, que regula nuestra memoria, y regiones más superficiales como la corteza prefrontal. La red cortical es la que nos permite organizar, planficar y ejecutar nuestras acciones, así como juzgarlas, y otra vez es la corteza prefrontal la que tien un papel crucial.

El tratamiento de la enfermedad de Parkinson se basa en sustituir aquello que falta: la dopamina. Yo suelo explicar a mis pacientes que al tener los tanques de dopamina vacios, debemos de rellenarlos desde fuera. Para ello disponemos de levodopa (que se convertirá en dopamina una vez llegue al cerebro), agonistas dopaminérgicos (que actúan sobre los receptores de dopamina) y otros fármacos que aumentan la biodisponibilidad de la dopamina intrínseca (la que produce el propio cerebro) y extrínseca (la que damos mediante pastillas). Cuando nosotros reponemos dopamina en el sistema de redes cerebrales, «la gasolina» que estamos aportando no solo llena el circuito motor que fallaba, sino que rellena el circuito limbico e intelectual, por lo que afecta a la persona a estos niveles también.

De hecho, esto es lo que se ha descubierto en cuanto a la creatividad y la enfermedad de Parkinson. Son los tratamientos dopaminérgicos los que aumentan la creatividad, no la enfermedad en sí misma. Tras iniciar el tratamiento algunos pacientes tienen el impulso y la necesidad de crear, de hecho, puede ser hasta un compulsiva y la persona crea y crea sin parar… y la casa se llena de cuadros (a alguno esto le sonará muy cercano). Cuando se suspende o disminuye la medicación por cualquier motivo (tras cirugía, por ejemplo), la persona pierde las ganas de crear y su creatividad disminuye.

¿Qué esta pasando aquí?

Para entenderlo tenemos que dar una vuelta de tuerca más y adentrarnos en la fisiopatología de la enfermedad de Parkinson con más detalle. Resulta que la muerte celular o degeneración es bastante organizada y sigue un gradiente que avanza de arriba hacia abajo (dorso-ventral) y de fuera hacia dentro (latero-medial). El resultado final es que, pese al avance de la enfermedad a nivel motor, algunas zonas de los circuitos dopaminérgicos estan relativamente preservadas, como las relacionadas con la recompensa, la motivación, la flexibilidad y las asociaciones; mientras que otras, relacionadas con la inhibición y el juicio estan más dañadas.

Algunos pacientes con la enfermedad de Parkinson tienen más creatividad

Cuando el juez interno desaparece, como ocurre en algunos pacientes, es más facil romper las reglas, salirse de los cánones establecidos y ser más creativo a nivel artistico. Cuando potenciamos las zonas relacionadas con la recompensa, la flexibilidad mental y la capacidad de hacer asociaciones alimentandolas con dopamina en forma de medicación, el resultado es… una MAYOR capacidad creativa. ¡Bienvenida sea!

Espero que este articulo anime a todos los afectados por la EP a explorar esa vena creativa que posiblemente han intuido. Un buen punto de partida puede ser el ver lo que estan haciendo otros compañeros que, además, estan convencidos que el arte les sirve como terapia para combatir su enfermedad. Os invitamos a ir ver la exposición de un grupo de artistas con Parkinson en el Centro Cultural Gilitos en Alcalá de Henares del 9 de enero al de 28 febrero. La inauguración es el miercoles 11 de enero a las 17:00. Alli tendremos ocasión de conocer a los artistas y hablar de este tema en persona.

¡Nos vemos allí!

Fdo: Mónica Kurtis

Referencia científica:

Jon O. Lauring, Tomohiro Ishizu, Hana H. Kutlikova, et al. Why would Parkinson’s disease lead to sudden changes in creativity, motivation, or style with visual art?: A review of case evidence and new neurobiological, contextual, and genetic hypotheses. Neuroscience & Biobehavioral Reviews,
2019; 100:129-165.

4 comments

  1. Mi nombre es Sheila, soy de Nicaragua y fui diagnosticada hace 4 años a los 42
    Eso es justamente lo que me pasó a mi. Ahora entiendo lo de la » necesidad de crear». Muchas gracias por tan excelente información!!!

    1. Me alegro mucho de que te haya servido el post. De eso se trata! Gracias por tu feedback y mucho ánimo Sheila

  2. Muy buena la explicación de el porque de nuestro lado creativo. Me llamo Pilar y soy de Valencia, tengo 60 años y padezco dos mutaciones genéticas por lo cual comencé con síntomas antes de los quince años. Toda una vida con el parásito. Gracias por crear este santo lugar y espero que pronto encuentren algo que frene la evolución de esta enfermedad.

    1. Muchas gracias Pilar por tus palabras que nos animan a seguir trabajando por este «santo lugar» 😊. Mucho ánimo para ti con el día a día. Y si, que la investigación siga avanzando!!

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