Sobre la marcha III: ¿qué podemos aprender de los desfiles militares?

¿Cómo pasamos de un movimiento automático complejo, como es la marcha, a un movimiento voluntario? ¿Cómo cambiar de sistema? En este post, vamos a hablar de trucos que nos ayudan a cambiar el chip

Cuando surge el bloqueo, lo primero que hay que hacer es PARAR. Si, pararse en acto, ¡YA!. Primero mentalmente y luego físicamente si es un bloqueo festinante (de esos de pasitos rapidos y cortos). 

Veamos lo que hacen los expertos. Si hay alguien en este mundo que sepa gestionar el movimiento de personas esos son los militares que lo llevan haciendo desde el primer imperio Babilónico con su rey Hammurabi  (1792 AC). Cuando juré bandera lo hice junto otros 7.000 reclutas. Dos meses antes ni nos conocíamos. Algunos no sabían leer ni escribir. Los 400 universitarios les enseñamos lo que pudimos en las famosas clases de extensión cultural. Cuento todo esto para que entendáis mejor la complejidad, lograr que en 2 meses un colectivo tan heterogéneo fuese capaz de desfilar de forma impecable, como una piña,  utilizado  simplemente un cornetín (ni a la categoría de trompeta llegaba el primitivo instrumento) y tres renegridos tambores, ¡parecía un milagro!

Todos los posibles movimientos de una formación están DEFINIDOS sistémicamente. Cada movimiento es dividido en tiempos (máximo cuatro). Por tanto el MOVIMIENTO SE DESCOMPONE en sus partes.

En cada tiempo, se ejecuta una parte del movimiento, siguiendo un compás de 4/4, o de compasillo al ritmo (cadencia) de 120 pasos por minuto y una zancada de 65 cms. Los tiempos los marcaban los tambores: 3 redobles sencillos y uno doble. Cuando sonaba el doble los 7.000 tenían el pie derecho en el suelo y el brazo izquierdo en lo más alto.  El MOVIMIENTO ES RÍTMICO Y ACOMPASADO.

La tensión que genera el hacerlo bien y no ser el único que no levanta el brazo cuando pisa con el pie derecho conduce a una tensión mental importante, AUMENTA LA CONCENTRACIÓN.

Cuando hay un evento de riesgo inminente, como un fuego o un terremoto, los pacientes con Parkinson con importantes problemas de movilidad logran moverse con gran habilidad, es lo que se conoce como cinesia paradójica. Baste recordar el caso del electricista parkinsonita que se salvó del atentado de las Torres Gemelas bajando 33 tramos de escalera (¡y sin pastillas!).

“Casualmente” por medio de la explanada de desfiles pasaban dos carreteras con sus líneas de arcén perfectamente dibujadas y su mediana. A simple vista no eran más que eso: carreteras. Pero mira qué casualidad: el ancho de cada carretera coincidía con el ancho de una compañía en orden de desfile, por lo que las filas extremas desfilaban pisando la  raya de la cuneta correspondiente y la del centro la raya central: ESTIMULOS VISUALES 

Las órdenes se imparten de forma estructurada en tres partes, tanto con la voz como por el cornetín. 1/ Toque de atención,  especifica quien debe de ejecutar la orden. 2/ Voz preventiva: describe lo que hay que hacer y 3/ Voz ejecutiva, cuando hay que hacerlo… (1/ Atento cerebro de Freundlich, 2/ de frente paso ordinario, 3/ MAR.) Si te es posible da la voz de mando en voz alta, y con ritmo de 4 por 4 al participar el oído la atención es mayor: ESTÍMULOS AUDITIVOS.

Las órdenes son ejecutadas por todo el colectivo al mismo tiempo. Para saber si estoy alineado basta con mirar de reojo al compañero de cada lado y seguir al de delante: VISUALIZACIÓN DE LA  ACCIÓN.

¿Por qué os he contado todo esto y por qué hay unas palabras en MAYÚSCULAS? Pues porque resulta que la ciencia moderna de forma empírica y por unanimidad ha definido “las estrategias para la concentración de la marcha”, como pasar de movimiento inconsciente al movimiento voluntario. ¿A que no sabéis cuáles son? Pues las de los militares de toda la vida sólo que le han puesto nombres rimbombantes: uso de pistas con estímulos somato-sensitivos, estrategias de aumento de atención…. Me quedo muy tranquilo sabiendo que la ciencia actual, con un retraso de 35 siglos, ha llegado a similares conclusiones.

Carpe Diem: Aprovecha el momento

Fdo: Javier Freundlich

8 comments

  1. Buenos días, mi nombre es Fernando de la Peña, como presentación me permito tomar lo que de mi dice Wikipedia: (Madrid, 22 de agosto de 1959) es un deportista español que compitió en esgrima, especialista en la modalidad de espada. Ganó una medalla de bronce en el Campeonato Mundial de Esgrima de 1993, en la prueba individual. Juegos Olímpicos de Verano, entre los años 1988 y 1996, ocupando el 6º lugar en Barcelona 1992, en el torneo por equipos.

    Muchas gracias, por los tres post sobre la marcha, me interesa mucho el tema y me parece que mi visión es muy sesgada y el enfoque que yo le doy mediado por mi carrera deportiva.

    Por eso al ver el tema, la marcha, me atrevo a dejarme “caer” por primera vez por NEUROFRIENDLY que aun siendo asiduo no me decidía a dar el paso por miedo a un tras pies. El tema me resulta interesantísimo y desde que en la Clinica Ruber El Doctor Franc y la Dra. Kurtis me diagnosticaron Parkinson. no hemos dejado de trabajar para yo ser una persona válida, para mi mismo, para los demás, de la socialización que tanto echamos de menos en estos días de pandemia.

    Después de andar algunos años “parkinsoneando” aparece una estenosis que me impide andar y unos dolores que no me dejan vivir y que me llevan hasta la consulta del Dr.Cobo quien tuvo que operar de la L4, L5, S1 ya que la postura habitual del el EP es con el cuerpo corvado hacia delante da problemas y complica la operación al tiempo que dificulta la rehabilitación.

    Después de la intervención el Dr. me advirtió de que una caída podía ser nefasta para la recuperación. Haciendo un poco de memoria, antes me caía muchas veces pero no le daba importancia, para mi era algo normal, pues practicando deporte el caerse no solo es normal sino que en ocasiones forma parte del juego.

    Paseando por la calle tomé consciencia de mi forma de andar de mi, ataraxia, de lo que una y otra vez me dice sobre la postura la Dra. Kurtis. Las recomendaciones que me da y que debo integrar en mi día a día con disciplina, constancia y optimismo.

    Y ahora a modo de diarios/reflexión escribo el sistema que he diseñado para mi y que debo decir que me ha servido porque, pasando revista a los dos últimos años, en este período no me he caído. He comenzado entonces a reflejar por escrito el programa que me ha ayudado a mejorar la marcha después de un período de convalecencia.

    Todo ha cambiado, con las fuerzas justas y el miedo cada vez más presente he empezado a analizar las causas y observado mi comportamiento, el feedback externo tiene un valor importante, pero me acostumbro rápido a las llamadas de atención (en forma de reproche) pero me sirve de referencia que me informa de que algo no va bien, sin embargo tiene un valor relativo, aprovechare todos los recursos a mi alcance pensé. Bueno;” ya tengo algo a mi favor” me dije. Me planteo la reeducación de la marcha como un reto cuyo objetivo es andar bien, mejorar la postura bipedestación, evitar las caídas lo que me propongo alcanzar mediante la adquisición de habito de actuación concretas, pautas que me sean útiles, que me permitan tomar las riendas de mi vida al tiempo que me sean agradables a corto, medio y largo plazo.

    El sistema que yo denomino “Sistema de AutoMarcha”, consiste en una serie de ejercicios globales, esto es, que se realizan al tiempo que voy andando, con polarización d la atención, es decir, mientras camino dirijo la atención en algún segmento del cuerpo o cualidad del movimiento que no funciona correctamente. Por ejemplo; si observo que el pie no realiza correctamente la flexo-extensión introduzco un ejercicio que me ayuda a enriquecer el paso sin dejar de andar acentuando exageradamente el trabajo del tobillo, este ejercicio lo realizo, bien, porque percibo descoordinación, bien por que el terreno es irregular, bien por inseguridad.

    Los ejercicios/tareas que utilizo son movimientos de tipo cíclico como el caminar que son susceptibles de sobre aprendizaje que tiene lugar cuando como es el caso se repiten innumerables ocasiones el mismo ciclo. Lo que facilita la labor pues se trata única y exclusivamente de realizar el paso innumerables veces, es sencillo ejecutarlo. El ser humano lo aprende de niño y lo tiene para siempre como un estereotipo dinámico, no pensamos en el talón mientras lo apoyamos o el balanceo de los brazos mientras estamos andando sino que lo realizamos sin pensar.

    Yo olvidaré por el momento, quizás para siempre esta concepción de la marcha, en favor de la dirección consciente de cada uno de los movimientos que hacemos, aunque como es lógico y normal perderemos en muchas ocasiones la atención y por tanto el control consciente de la marcha, cuando observemos estas no debemos darle importancia solo regresar a la marcha consciente. ¿Nos permitirá esto realizar otras tareas como hablar por teléfono, rebuscar las llaves en el bolsillo atender la llamada de alguien que se encuentra detrás nuestro? No podremos hacerlo sin riesgo de caer, a cambio aprenderemos y debemos acostumbrarnos a secuenciar bien los movimientos; “Fernandooooo¡¡¡ -Me paro (cerca de alguna persona o de un electo de apoyo árbol pasa manos para gírame con seguridad, etc.) me giro despacio; ¡¡¡Que!!!…y después continuo andando lo mismo hago con cualquier otro estimulo.

    El sistema de entrenamiento se completa con una batería de ejercicios que sigo haciendo siempre que de andar se trata.

    Saludos y muchas gracias

    1. Fernando:

      Bienvenido a Neurofriendly, gracias por animarte a participar.

      Antes de nada quiero felicitarte por tu palmarés como deportista de élite, sin duda fruto de mucho esfuerzo, muchas renuncias y una dedicación exigente y completa. Enhorabuena!!!!!!!

      Gracias a tus conocimientos y experiencia como deportista de alto rendimiento has elaborado una sistemática propia, de corrección y mejora de la marcha, “Automarcha” que a primera vista parece muy completo. En el fondo lo que todos intentamos, tú con la “Automarcha” Gema con su música, y yo copiando a los militares, es pasar de un movimiento voluntario semiautomático, a movimiento voluntario puro, con el fin de usar el circuito que no tenemos dañado y poder controlar mejor. Lo que tu denominas “dirección consciente de cada uno de los movimientos”.

      Sólo hay un inconveniente: no dura eternamente, como en el cuento de la Cenicienta. el encantamiento tiene duración limitada, ceo que era hasta la medianoche. En nuestro cuento la duración de la magia es todavía más corta, un par de minutos, lo que tarda el cerebro en darse cuenta y volver a gestionarlo como semiautomático. Y hala a volver a empezar!

      En otras palabras, lo que he explicado son recursos puntuales para salir de situaciones complicadas durante unos minutos. Ojala que pudiéramos utilizar el “tubo de voluntario” el tiempo que quisiéramos!

      Un saludo afectuoso

      Javier Freundlich

      1. Es cierto esto que comenta Javier, el cerebro aprende rápido… para bien y para mal. Ese caminar que utiliza la red cerebral de la marcha «voluntaria» (para unos millitar, para otros bailando o siendo muy consciente) puede cambiar a la red «automática» relativamente rápido. Y sí, toca parar, resetear y volver a empezar: contando lineas, bamboleando caderas o cualquier otro de los trucos que nos ha planteado Javier con tanta precisión.

    1. Muchas gracias a ti María Ínsula. Los trucos a partir de la próxima entrega, prepara el chándal y las zapatillas!.

      Un cariñoso saludo

      Javier Freundlich

  2. Querido Artur:

    Para mi es un gran honor recibir semejantes comentarios de tu virtuosa pluma, inagotable y maestra para muchos de nosotros.

    Como agradecimiento a la grande e incesante labor qué desarrollas desde tu blog: Parkinson! Y ahora qué?, Querría dedicarte la última parte de este “marchoso” post que es la que explica todos los trucos.

    Como dicen los taurinos: va por ustedes!

    Muchas gracias de todo corazón, “touché“!

    Javier Freundlich

Responder a Maria Insula Cancelar respuesta