Caídas: cómo prevenirlas y recuperarse de ellas

Una caída la podemos sufrir todos, hasta en el ámbito deportivo vemos constantemente como los deportistas profesionales sufren caídas de lo más llamativas. Sin embargo, el porcentaje de caídas aumenta a medida que nos hacemos “adultos mayores” (como consecuencia del envejecimiento fisiológico) y/o si sufrimos ataxia, corea, distonía, Parkinson o algún otro trastorno del movimiento. Las caídas en las personas con enfermedades neurológicas pueden llegar a ser muy aparatosas y además crean en las personas que las padecen un miedo e inseguridad terrible a la recurrencia.

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PERO… ¿POR QUÉ ME CAIGO TANTO? 

Recordemos juntos algunos de los síntomas de las personas con trastornos del movimiento:

  • Pérdida de equilibrio
  • Alteración en la marcha
  • Falta de coordinación de los movimientos
  • Trastorno del sueño
  • Inestabilidad postural…

Resulta bastante lógico que la suma de todas estas alteraciones favorezca, a quienes las sufran, la tendencia a la caída. Además, como nos explicaba Marta Val en su post de la semana pasada (Enfermedad de Parkinson: momentos OFF) en las personas con Enfermedad de Parkinson, durante la fase OFF, todos estos fenómenos se incrementan y las posibilidades de caída con ellos.

¿QUÉ PUEDO HACER PARA TRATAR DE EVITAR CAERME?

Os doy algunas pautas que os pueden ayudar a controlar mejor las caídas:

  • Cuando estéis caminando, evitar hacer otra cosa al mismo tiempo, como mirar el móvil o mantener una conversación.
  • Trabajar con vuestro fisioterapeuta ejercicios orientados a la marcha y al equilibrio, la actividad física es fundamental. balance-151797_640
  • Si fuera necesario, porque os sentís muy inestables durante la marcha, usar un bastón que os ayude y os de seguridad. Intentar no arrastrar los pies.
  • Eliminar de vuestro entorno vital cualquier cosa que os pueda hacer tropezar: alfombras, cables, material decorativo, juguetes…
  • Utilizar zapatos cómodos y con suela antideslizante. Evitar caminar con calcetines.
  • Adaptación del hogar: tener el inodoro alto, las camas bajas o colocar pasamanos en puntos estratégicos (por ejemplo para salir de la bañera o ducha).
  • Estar correctamente medicado y tomar dicha medicación cuando corresponde (por ejemplo, en el Parkinson, evitar en la medida de lo posible entrar en fenómeno OFF).

Como dije antes, son sólo algunas pautas generales, os invito a que nos escribáis si hay algo más específico que os ayude a vosotros y así poder colaborar con el resto de lectores del blog.

ME CAÍ… ¿Y AHORA QUÉ? ¿CÓMO ME LEVANTO?

En el momento en el que una persona se cae, antes incluso de aparecer dolor, el sentimiento es de frustración, rabia, impotencia, vergüenza, miedo a las consecuencias de la caída,  e incluso pena hacia uno mismo por sentirse tan vulnerable. Ok, es normal sentirse así, pero hay que cambiar el chip rápido, ser conscientes de que las caídas en estos trastornos son tristemente algo más habitual de lo deseado y que tenemos que concentrarnos en buscar la manera de valorar los daños y ponernos en pie nuevamente.

Cuando estéis en el suelo tomaos unos segundos para estudiar la situación, comprobad que no estáis mareados y que no hay ningún hueso roto ni hemorragia importante. Una vez hecho este pequeño análisis:

  • Girad vuestro cuerpo hasta quedar  primero de lado (posición fetal) y después en decúbito prono (boca abajo).
  • Desde esta postura tratad de utilizar la fuerza de los brazos para elevar el tronco del suelo y cambiar a la postura de 4 patas.
  • En esta posición levantad la cabeza para buscar algún punto de apoyo que os de estabilidad y en cuanto lo encontréis usadlo para doblar primero una pierna apoyando el pie de la misma y a continuación el otro pie hasta quedar de nuevo en bipedestación.

Por supuesto si estáis con mucho dolor o no os sentís capaces de moveros con fluidez pedid ayuda a alguien cercano.

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En conclusión, las caídas pueden traer importantes complicaciones a las personas con trastornos del movimiento y trabajar en su prevención es fundamental e imprescindible para mantener su calidad de vida.

 

Firmado por: Vanessa Rey Olivas

6 comments

  1. Si os soy sincera , hace unos años no me hubiera parado a leer este post por la sencilla razón de que y pese a llevar màs de una década con parkinson y empezar con el demasiado joven ( a los 29 años ) nunca había tenido las caidas como problema. Es màs tengo un gran historial de caídas pero por ser un poco lanzada , cabezota y siempre con el PUEDO HACERLO en mente… y si no que se lo pregunten a mi madre la cual me cuenta que no había semana que no pisàramos urgencias… jaja¡¡

    Pero, y ya me pongo seria, desde hace un año , estando no tanto en off sino cuando tengo disquinecias el único modo de evitar caerme ( mis pies se quedan pegados al suelo ) es iniciar la marcha hacia atrás . De este modo puedo andar y sin caerme…Si tengo que pararme , lo hago en un lúgar donde haya una pared o cualquier superficie lisa y con la suficiente solidez que me permita apoyarme sin que mi apoyo en cuestiòn se tambalee ( recuerdo una vez que fui a una herboristeria y a punto estuve de tirarle al suelo al dueño toda una estantería de botecitos de cristal … el hombre se puso blanco al verme allí sujeta …jaja ¡ menos mal que de inmediato me apoyè en la pared que tenia cerca y que , milagrosamente la tenia vacía , porque, de no ser por eso , estarìa todavia recogiendo tarros, Esto de las caidas es un tema muy serio ( pese a que yo lo cuente con un matiz de risa ). Al dia de hoy, sè que , para no caerme no solo utilizo estos trucos que os acabo de comentar sino que sè que no puedo despirtarme ni un solo momento porque, de ser asi, tengo asegurado el caerme, con todo lo malo que lleva consigo una caida para los que tenemos parkinson . Es un plus que no nos podemos permitir pero que, por desgracia , sucede demasiado asi pues mil gracias por tu escrito.

    Un abrazo
    GMG

  2. La verdad es que aquellos que tenemos un Párkinson muy rígido, nos es imprescindible la sabiduría y el conocimiento de los Fisoterapeutas y no sólo por aminorar esa rigidez y por tanto, dolor intenso sino por corregir aquellas mal formaciones y/o descolocaciones de músculos / tendones que se crean con tanta rigidez y tan constantes. Esto nos puede provocar pisar mal y por tanto, inestabilidad y caídas constantes. El corregir estas deficiencias que se crean como un fortalecimiento de musculos concretos de la zona es primordial, al menos a mi, la experiencia me lo confirma.

    Un trabajo muy laborioso que implica una constancia y perseverancia de todos (profesional y paciente)… Los resultados se ven muy a medio plazo…

    Párkinson es tan especial que requiere un Equipo de trabajo no sólo basado en una sóla especialidad. Una dífícil tarea que tenemos los pacientes, en acertar formar ese buen Equipo con la que tenemos “encima” …😕

    Saludos

    1. Es cierto Almudena, el trabajo para paliar la rigidez es laborioso y poco agradecido, pero la constancia y el trabajo en equipo entre el fisioterapeuta y el paciente ayudan a evitar que vaya a peor y a mejorar la calidad de vida. Mucho ánimo. Un abrazo.

  3. Perdón dije marta en vez de Vanesa

    Enviado desde mi iPad

    El 10 jul 2018, a las 6:34, NEUROfriendly <comment-reply@wordpress.com> escribió:

    vreyo posted: “Una caída la podemos sufrir todos, hasta en el ámbito deportivo vemos constantemente como los deportistas profesionales sufren caídas de lo más llamativas. Sin embargo, el porcentaje de caídas aumenta a medida que nos hacemos “adultos mayores” (como conse”

  4. Muchas gracias, marta por el post. Siempre tan oportuna.Son muy interesantes los consejos, sobretodo para una persona, que como yo me caigo mas de una vez al día. Gracias de nuevo.

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