¿Dónde surge la creatividad en nuestro cerebro?

Pregunta sugerente, ¿verdad? A mí, desde luego, me lo parece. Y, aunque no es fácil, en este post intentaré daros algunas respuestas. El problema es que la creatividad, esa cualidad inherente a la especie humana (los animales pueden mostrar emociones, incluso ser muy inteligentes, pero ¿son creativos?; ahí dejo caer esa pregunta) es muy difícil de estudiar a nivel neurológico, por su complejidad y gran componente subjetivo.

Empezaremos por el principio ¿Cómo se define la creatividad? Entre las muchas definiciones que he leído, la más adecuada me parece que es la que califica la creatividad como: la habilidad de crear algo original (nuevo, innovador, inesperado) y de valor (positivo, útil, bueno) para el conjunto o para la sociedad (Souza, 2014). Es evidente que esto es muy complicado de objetivar y medir (¿cómo se mide la originalidad? o, más difícil todavía si cabe, ¿cómo se mide su valor?).

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¿Para que podrías utilizar este ladrillo?

SE HAN ELABORADO TESTS (como el  Torrance Test of Creative thinking) que buscan medir la creatividad verbal y espacial mediante preguntas como: ¿cuántas utilidades se te ocurren para un ladrillo?, ¿qué preguntas se te ocurren mirando este dibujo? ¿cómo las responderías? y ¿qué dibujos puedes crear utilizando todas estas formas (círculos, lineas, cuadrados)? Se valora la fluencia (número total de respuestas), la flexibilidad (el número de categorías al que pertenecen las respuestas) y la originalidad (el número de respuestas nuevas) para determinar una puntuación total de creatividad. Pero estos tests están limitados porque no miran todos los proceso creativos. Por ejemplo, el de la composición musical, que probablemente utilice recursos particulares. Y, fundamentalmente, porque estos tests no tienen en cuenta el componente emocional y de motivación que está implicado en toda creación


head-953148_640Por tanto, sabiendo que corremos el riesgo de simplificar demasiado las cosas, si queremos localizar la creatividad en el cerebro, tendremos que mirar qué capacidades intelectuales se necesitan para todas las actividades creativas, desde al ámbito de las artes, pasando por la ciencia y llegando hasta la cocina o la economía.
Muchas veces estudiamos el cerebro por defecto. Aprendemos gracias a que la lesión de alguna zona (por ejemplo: un infarto cerebral) tiene como consecuencia una disminución de la creatividad. También podemos aprender sobre el cerebro gracias a la imagen funcional que estudia qué zonas se activan en el cerebro cuando las personas están dentro de la RM (resonancia magnética) o el PET (tomografía por emisión de positrones)  mientras realizan alguna de las pruebas descritas, pero también componiendo una pieza musical o diseñando un edificio.

Los resultados muestran que se activan diferentes redes neuronales en cada proceso creativo que involucran todo el cerebro  (Boccia 2015).

Dicho esto, sí hemos aprendido que los procesos intelectuales que juegan un rol básico en la creatividad son “las funciones ejecutivas”. Si  pensáis en qué se necesita para lograr una meta, las podréis enumerar:

1) planificación: permite ponerse un objetivo y trazar los pasos para llegar a él.

2) atención: capacidad de concentración.

3) memoria de trabajo: permite retener datos y trabajar con ellos; por ejemplo, invertir su orden o hacer cálculos matemáticos.

4) flexibilidad mental. Esta última es muy importante porque permite inhibir respuestas automáticas y aprendidas (por ejemplo, no encender la luz si es de día).

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¿Y donde se “cuece” todo esto? Si leísteis con atención el post sobre ¿Qué ha pasado en el cerebro de los americanos? seguro que acertáis. Exacto, en el lóbulo frontal, para ser más exactos, en la corteza prefrontal, que es la zona más rostral. Esta corteza prefrontal tiene una región medial (ver en la figura 1 el plano que pasa por la mitad de la nariz) que se encarga de la creación de ideas divergentes e innovadoras (la parte nueva y original de la definición de creatividad)  y una zona lateral (ver en la figura 2 la vision desde un lateral) donde las ideas son filtradas por las reglas aprendidas para que sean apropiadas y valiosas y cumplan con el segundo criterio de la definición (Souza, 2014). Fascinante, ¿no? ¡Nuestro cerebro está tan bien organizado!

crayons-1209804_640Fijémonos ahora en este control latero-medial. Intuitivamente pensamos que la creatividad se favorece si uno logra desprenderse de las reglas, de las convenciones sociales, y relajar las inhibiciones emocionales. Es lo que vemos en los niños y también en algunas enfermedades como la demencia fronto-temporal o algunos parkinsonismos (posiblemente secundario al tratamiento) donde disminuyen las constricciones establecidas. De hecho, todos nos hemos visto en algún aprieto porque, tanto los niños como este tipo de enfermos, dicen lo que piensan sin filtros del frontal lateral (“¡Uy, qué señora más fea!”). El hecho de estar menos influenciados por las asociaciones de contexto habituales (esto se pinta así)  se relaciona con la capacidad de recombinar ideas de forma original y crear algo nuevo. 

En resumen, ante la pregunta ¿dónde surge la creatividad?, la respuesta, como espero haber sabido explicar, involucra a todo el cerebro, pero el director “ejecutivo” está en la región prefrontal. Aquí está el centro neurálgico que actúa como un director de orquesta: recibe información (de la memoria, de la corteza asociativa, de imágenes visuales,…), selecciona la qué mas le interesa y emite la orden correspondiente. Es también en la corteza prefrontal donde podemos decidir (o no) ser algo niños y favorecer la creatividad.

Firmado: Mónica Kurtis

Referencias:

  1. Boccia, M., Piccardi, L., Palermo, L., Nori, R. & Palmiero, M. Where do bright ideas occur in our brain? Meta-analytic evidence from neuroimaging studies of domain-specific creativity. Front. Psychol. 6, 1–12 (2015).
  2. de Souza, L. C. et al. Frontal lobe neurology and the creative mind. Front. Psychol. 5, 1–21 (2014).

11 comentarios en “¿Dónde surge la creatividad en nuestro cerebro?

  1. Interesante exposición. Ahora toca averigüar cómo estimular la creatividad, cómo lograr, especialmente en los niños, combinar el aprendizaje de reglas y normas con la capacidad de romperlas o sortearlas para crear algo nuevo. Si logramos convinar ambos aprendizajes alcanzaremos una generación más innovadora.
    Curiosamente, el sistema educativo tradicional, ha considerado “las artes” como secundarias, asignaturas “maría”, limitando su estudio a la memorización de obras y artistas, cuando las artes son creación e innovación en sí mismas…..
    Los artistas, en muchos casos, son considerados “locos”, igual que muchos inventores, …..podemos “medicar” la locura o transformarla en fuente de creación. Niños y locos…..quizá debamos escucharlos más.

  2. Siempre he sentido curiosidad por saber si es cierto lo que algunos artistas (pienso en músicos, escritores) mencionan que la ayuda de drogas (blandas o duras, éstas tal vez más relacionadas con la musica Rock, véase Jimmy Hendrix, Jim Morrison, el LSD de los Beatles -que dijeron que el álbum “Yellow SUbmarine” había sido fruto de varios viajes de ácido) o alcohol (absenta en el caso de los románticos, whiskies en el caso de Hemingway, Scott Fitzgerald, Malcom Lowry, Dylan Thomas etc.) les ayudó a mejorar su creatividad, es decir si está comprobado que puede ser así, y por otro lado de que modo ésta creatividad “inducida” está relacionada con lo que comentas de la región prefrontal. Gracias Mónica un cordial saludo, gracias por tu blog.

    1. Gracias por tu comentario Ricardo. Sí, el alcohol y algunas drogas producen una desinhibición frontal (a través de la modulación de un neurotransmisor que se llama dopamina). Esto quiere decir que quitan el freno o el filtro que se comenta en el post. En su justa medida esto puede resultar en el aumento de la creatividad momentánea, pero también en una cirrosis de caballo, o una depresión mortal (porque el alcohol es sin duda un depresor) entre otras consecuencias negativas. Creo que todos estos músicos y escritores que mencionas tenían tanto talento que, a pesar de sus excesos, fueron capaces de crear algo que merece la pena y ha contribuido a nuestro mundo. Habrá otros muchos de los que no hemos oído hablar porque el alcohol y las drogas se los llevaron por delante. En cuanto a las las drogas alucinógenas actúan a otros niveles (también, que casualidad, sobre receptores dopaminérgicos).

  3. Que complicado y que sencillo, es el cerebro, tal como,lo explicas Mónica.No se si lo he entendido bien, parece ser que el talento o creatividad se canaliza a través de la parte prefontal del cerebro, una vez procesada la información recibida de otras partes del mismo. Entonces que podemos hacér para aumentar. O disminuír nuestro talento? Me refiero a técnicas naturales.

    1. Qué pregunta tan interesante haces Javier. Aunque creo que el talento y la creatividad no son sinónimos. Muchos tienen talento pero pocos son brillantes, que es ese “plus” que te da el solucionar un problema con una idea innovadora. Por ejemplo, muchos futbolistas en primera división tienen una técnica logradisima, excelente forma física etc. pero Messi está en otra liga. Tiene una creatividad para visualizar jugadas que nadie más ve. Lo vemos en todos los ámbitos, en cocina podríamos decir lo mismo del Bulli y suma y sigue. En todo caso, ante la pregunta de cómo fomentar la creatividad… Lo primero que se me ocurre es no ponerse límites (esos impuestos por las reglas de “esto se hace así”) pero la verdad es que me toca estudiar. ¡Os lo cuento en un post futuro!

  4. Si lo he entendido bien este post es una fascinante lección de como nuestro cerebro dirige nuestra psyche, nuestras emociones y nuestro cuerpo. En otras palabras, el cerebro es responsable de nuestro desarrollo como personas a todos los niveles. En cuanto a la creatividad estoy de acuerdo con los comentarios anteriores de que es necesario estimular la imaginación desde la infancia y yo hago hincapié en estimular la curiosidad. Curiosidad por saber el porqué de las cosas. Todos nos hemos visto en aprietos respondiendo las preguntas de los niños: ¿Por qué el mar es azul y a veces negro? ¿Por qué se caen las hojas de los arboles? ¿Por qué el abuelito ya no me hace caso? ¿Cuantas estrellas hay en el cielo? ¿ por qué no puedo empezar la comida por el postre?, y por supuesto , ¿De donde vienen los niños? Y yo digo que bendita curiosidad que nos estimula a aprender y nos permite ver las cosas desde todos los ángulos y dar rienda suelta a la imaginación. Gracias a esa curiosidad la humanidad ha progresado y seguirá progresando. Parafraseando a nuestros abuelos hoy “las ciencias (y las artes) adelantan que es una barbaridad. “

    1. Estoy totalmente de acuerdo en este tema de que la creatividad empieza por tener curiosidad. La curiosidad te impulsa a preguntarte, aprender y a explorar territorios desconocidos. Gracias por tu comentario María Pilar.

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